Tras el fallecimiento del expresidente soviético Boris Yeltsin hace pocos días, no he parado de quedarme asombrada por diversas circunstacias. En primer lugar la cadena de TV, Cuatro en diversos programas como Channel Nº4 y Noche Hacheparece no demostrar ni el más mínimo respeto por la muerte de este señor haciendo constantemente bromas cada vez que se toca el tema.

yeltsin y arafat

Lo cierto es que todos los comentarios de esta noticia hechos en estos programas (no sé si en más) van dirigidos a ridiculizar a Yeltsin centrándose únicamente en su aficción a la bebida, cosa que no me parece nada mal y que hacemos casi todos, los fines de semana (no se puede ser tan hipócrita). Se han dedicado a poner videos del político bastante contento, bailando en el concierto mitín de Rostov y dando a entender como que en el evento en cuestión está borracho, cuando no se sabe si es así (porque a Yeltsin le gustaba mucho la fiesta) y si lo es.. qué tiene de malo?. También han hecho comentarios como "4 vodkas y un funeral" y demás sarcasmos para resaltar más aún la idea de que era un borracho del copón. Yo lo que no me explico es porqué darle tanta importancia a ese tema y no le han recordado como lo que fue y lo que hizo durante su trayectoria personal, fue el primer presidente democráticode la Unión Soviética y fue quien de una manera u otra puso las primeras piedraspara ir construyendo un estado más libre y moderno. Este hecho parece también estar olvidado por parte de los mandatarios de nuestro país, ya que a su funeral enviaron como representante de España a Doña Emilia Casas...Y ustedes dirán...¿y quién coño es esa? pues la presidenta del Tribunal Constitucional. Me parece muy fuerte que al funeral de alguien de esta relevancia envien a esta señora cuya labor tiene poco que ver con Yeltsin y la unión soviética, pudiendo haber invitado a Moratinos, a la Vicepresidenta o a cualquier representante de la Casa Real como mínimo. Lo cierto es que a este pobre hombre se le tiene en este país menos respeto que a una colilla en un parque, y es una pena porque me parecio siempre un tio cojonudo.

yeltsin